El jardín del exilio

24 junio, 2012

¿Legalizar las drogas?

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 4:52 pm
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Quien no se drogue que tire la primera piedra.

No te molestes, todos lo hacemos… El que se toma un café o un té para activarse, el que se fuma un cigarrillo para calmar los nervios o sobrellevar el estrés, el que se toma dos copas para estar “alegre”, el que se declara “adicto” al chocolate… Todos lo hacemos, todos nos “colocamos” a diario. ¿Por qué cuando alguien se fuma un porro está colocado y en cambio quien se toma una copa está borracho? Es lo mismo, en ambos casos se está bajo los efectos de una droga. Entonces, ¿cuál es el origen de esta distinción absurda?

Las autoridades invierten una cantidad incalculable de recursos para combatir las drogas; pero entonces ¿por qué no se hace lo mismo con el café o con las bebidas energéticas o siquiera con el alcohol? Aquí nos encontramos con la primera dificultad a la hora de hablar de las drogas: la separación establecida entre las que son legales y aquellas que son ilegales es absolutamente arbitraria. “No”, diría alguien, “las drogas ilegales son más dañinas, por eso se prohíben”. ¿En serio? Pues no está demostrado que fumarse un porro sea peor que cogerse una borrachera… O que pastillas como el speed produzcan más daño a la salud que las bebidas energéticas mezcladas con alcohol.

Vamos al meollo de la cuestión. El efecto de las drogas, de las legales y las ilegales, digamos los efectos estimulantes o alucinógenos que producen en el cerebro, se debe a que su ingesta nos provoca algún grado de intoxicación, lo que hacen es “matarnos” un poquito. Pero es que… todos los alimentos son, en alguna medida, “tóxicos”. Comer, y hasta respirar, contribuye a ir “matando” paulatinamente nuestro organismo. ¿Debemos, pues, prohibir la comida? La diferencia es que las drogas poseen una toxicidad algo más concentrada. La cuestión es: ¿dónde ponemos la línea a partir de la cual podríamos considerar una sustancia como droga? Como dijo Paracelso, “la dosis hace el veneno”.

Todos tenemos en mente la repulsiva imagen del yonqui cubierto de suciedad con un jeringuilla colgando del brazo, pero ¿qué hay del alcohólico comunmente aceptado en los círculos sociales? A lo mejor se trata de alguien muy refinado, muy entendido en vinos y licores, en todo caso alguien a quien muchos admiran. No obstante, cuando comparamos casos que han terminado en centros de desentoxicación puedo asegurarles con conocimiento de causa que los alcohólicos terminan mucho peor que los drogodependientes de cocaína o heroína, sus cerebros acaban hechos polvo e incluso padeciendo graves disfunciones motoras. Son ya varios los estudios que apuntan a que el alcohol es la droga más dañina, por encima nada menos que de la heroína y el crack. Entonces, permítanme la impertinencia, ¿a qué estamos jugando?

Sí, porque, como decía antes, los gobiernos gastan cantidades demenciales de dinero en combatir la droga, es decir, en combatir algunas drogas. Sin embargo, el rotundo fracaso cosechado en este ámbito queda fuera de toda duda cuando constatamos que, a pesar de tan ínclitos esfuerzos, cualquiera puede adquirir estupefacientes penalizados con relativa facilidad casi en cualquier parte del mundo. O, lo que es lo mismo, miles y miles de millones de euros quedan en aguas de borraja, no han servido prácticamente para nada.

Sí, lo sé, todavía tienes en mente ese tipo de imágenes que suelen difundir los medios con personas que se han quedado sin el tabique nasal por culpa de la cocaína o que han terminado en los huesos y sin dientes a base de chutarse heroína. Pero piensa en esto: hay mucha gente adicta a la cocaína que, debido a su condición social afortunada —pensemos en una estrella de rock— y pese a que se esnifa tanto como cualquier drogadicto, no acaba sin el tabique nasal… La razón es muy sencilla: la estrella de rock de turno, o quien sea, y el típico drogata de los bajos fondos no consumen la misma clase de cocaína. A este último le mezclan junto con su dosis todo tipo de productos nocivos. Para combatir eficazmente las drogas que hoy se consideran ilegales hay que empezar por contar la verdad: los peores estragos a la salud no son producidos por la droga en sí, ya lo suficientemente dañina —nadie dice lo contrario—, sino porque la misma se consume sin ningún control sanitario y de calidad. Sí, sí, de calidad. Es lo mismo que sucedió con la Ley Seca en Estados Unidos en la década de los veinte del siglo pasado, cuando en ese país se prohibieron las bebidas alcohólicas: no era raro que una “inocente” copa de licor de estraperlo le causara la muerte a alguien. Es decir, como le ocurre a cualquier droga, el principal peligro del alcohol en esa época consistía en que era ilegal…

Para finalizar reitero la pregunta: ¿qué separa una droga legal de una ilegal? Una sola cosa: nuestros prejuicios. Uno de los mayores peligros de las drogas, por increíble que les parezca, son los valores que llevan asociadas. Pensemos en una botella de Borgoña y luego en una jeringuilla armada con heroína. Pues bien, legalizar las drogas desposeería a muchas de ellas de ese aire “clandestino” o de lo prohibido con que suelen estar relacionadas. Legalizarlas, además, haría no sólo con que ahorráramos muchísimo dinero, permitiría aumentar considerablemente la recaudación de impuestos. Posibilitaría también estudiar de manera más objetiva cuáles son sus verdaderos efectos sobre la salud, cosa que es difícil de determinar cuando pasan por las manos de tantos intermediarios y cada uno le añade “algo” para cortarla. También pondría sobre la mesa incentivos para que las empresas investigaran drogas menos perniciosas.

Pero, sobre todo, legalizar las drogas permitiría combatirlas con mucha mayor eficacia. No te equivoques: yo estoy en contra de las drogas. Sucede que en una muerte por sobredosis hay mucho más que la adicción a una simple sustancia.

Piénsalo.

4 comentarios »

  1. Visto asi como lo planteas tiene una logica bastante grande, y además añadiría que estar toda una vida metido en una mina o en una oficina o cualquier trabajo que no nos guste por ganar 1.000€ hasta los 67 años es una buena adicción también no crees?Eso si que te mata poco a poco y no está tan mal visto, al contrario, se oye de vez en cuando” si tienes trabajito hay que estar calladito y aguantar…” Un saludo.

    Comentario por Caco — 25 junio, 2012 @ 12:11 am | Responder

  2. Me gussto mucho

    Comentario por teresita — 28 junio, 2012 @ 2:48 pm | Responder

  3. Great article.

    Comentario por virtual private Network — 15 diciembre, 2012 @ 10:51 pm | Responder

  4. Como dices, y yo recalco, el problema de las drogas está en nuestro prejuicios, y en la falta de unos políticos de verdad entre nuestros dirigentes. En cuanto a la regulación de todo lo que se legalice, sólo hay que “cortar y pegar” de las regulaciones que tenemos para otras drogas ya legalizadas. No quiero extenderme, pero es curioso que, un oftalmólogo me aconsejó que fumara marihuana para regular la excesiva tensión ocular que padezco desde hace años, y en cambio, ningún especialista me ha recomendado el tabaco para ninguna dolencia. ¡¡¡Por qué será!!!.

    Comentario por lorenzo — 3 enero, 2013 @ 2:47 pm | Responder


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