El jardín del exilio

11 mayo, 2014

¿Trabajar? No, gracias…

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 9:07 pm
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explotacionEl trabajo dignifica al hombre. ¡Mentira! Deberían matar a quien haya dicho semejante majadería. Sucede todo lo contrario: lo denigra, humilla y deshonra. Vamos, ¿qué tontería es ésta? La máxima aspiración del ser humano desde el inicio de los tiempos —desde que fue expulsado del Paraíso— ha sido verse libre de la insoportable carga del trabajo, es la razón de ser de la tecnología y de los millones de recursos que invertimos en ella. Pero no, ahora resulta que pones la tele, escuchas la radio o lees el periódico y con lo primero que te das de bruces es con un estado de paranoia colectiva cuyo centro de atención gira en torno a la obsesiva, desesperada y monotemática voluntad de encontrar un puñetero trabajo, de trabajar más puñeteras horas —las que hagan falta—, con esa cansina letanía de fondo incitándonos a producir más, a ser más competitivos, a vender nuestros huesos al mejor postor y a crecer económicamente aunque tengamos que dejarnos la salud en el intento. ¡Crecer, crecer y crecer!, como si esa fuese la fórmula mágica que curase todos nuestros males y colmara todas nuestras aspiraciones.

Se trata de una aberración intolerable, ¿tú pedirías para que te azoten? No, ¡claro que no! Entonces, ¿se puede saber qué diablos haces desgañitándote como un poseso en la expectativa de que alguien te explote, ofreciéndote un empleo miserable digno de un despojo? Ya no existen objetivos sociales humanamente reconocibles, el país entero está volcando toda su energía en la suprema empresa de que nuestra economía crezca y sea capaz de generar empleos, los que sean y al precio que sean. Pero, ¿no debería ser el objetivo primordial de la política promover la felicidad y el bienestar de los ciudadanos? Ah, claro, es que ahora la felicidad, la realización como seres humanos, la logramos con un empleúcho de mierda. Es el nuevo paradigma, ahí se acaba todo. Adiós Ilustración, adiós a la dignidad humana, a los Derechos Fundamentales, al Estado de Bienestar, a la razón misma, a la civilización. Venga, a tomar por culo. Lo tiramos todo por la borda… a cambio de un trabajo podrido cuya productividad ni siquiera nos pertenece. Olé.

Y, bueno, ¿cuál es la solución? ¡Por Dios, miremos a nuestro alrededor! ¿O es que estamos ciegos? Miremos… ¿Acaso no nos damos cuenta de la ingente cantidad de tecnología que nos rodea? Y no cesan de producirse nuevos avances, el ritmo de desarrollo tecnológico es trepidante. Eso sólo puede significar una cosa: ¡cada vez se hace menos necesaria nuestra fuerza de trabajo! La tecnología ya se ocupa de suplirnos, de hacer una buena parte de la mano de obra que nos correspondería… ¿No es obvio? Para eso sirve la tecnología, ¿a qué viene tanto estrés? ¿Nos hemos vuelto locos? Parece que sí.

No el trabajo: lo que dignifica al hombre, lo que nos hace verdaderamente humanos, es el ocio, la capacidad de hacer lo que nos gusta y nos da la real gana. ¿Es esto un elogio de la pereza? En parte. Deberíamos dejar de formar a las personas como si fuesen máquinas —ya no hace falta, ¡tenemos a las máquinas y las computadoras! Deberíamos abandonar toda esa tontería retrógrada de enfocar los saberes y la educación a ser productivos y competitivos… Lo que sí deberíamos hacer es formar a seres humanos plenos: creativos, emocionales, intelectuales y científicos. Eso es todo (¡nada menos!). Porque entonces la actividad que decidamos desarrollar en nuestra vida surgiría en nosotros de forma natural, por puro placer, por pura ansia de crecer y realizarnos como personas. Ah, sí, eso también es ocio, no hablo sólo de tirarnos en un sofá a rascarnos la barriga (que también).

¿Trabajar? Créeme: eso ya pertenece a otra época. A ver si de una vez entramos en el Siglo XXI.

63 comentarios »

  1. […] ¿Trabajar? No gracias… […]

    Pingback por ¿Trabajar? No gracias… — 11 mayo, 2014 @ 9:14 pm | Responder

  2. Cuando era joven, la gente tenía el concepto (concretamente los pobres), de que el ocio era un pecado repudiable e indigno de una persona normal… se oía decir: “hay que coger el sacho, arar tierra, etc.”… Hoy me alegro, que esas mismas personas hayan cambiado de opinión, y su vida la aproveche para bailar, ir de escursión o hacer fiestas con sus familias, y conocer gente. También me alegra de que lo ocupen arreglando viñas, o plantando unas papitas en septiembre para recogerlas en mayo… pero todo ello por gusto. Se han liberado del yugo de la imposición y la necesidad, para abrazar el amor al ocio más agradecido. Esto debe ser el presente y el futuro de nuestro tiempo.

    Comentario por lore — 11 mayo, 2014 @ 9:58 pm | Responder

  3. tus arboles (tu trabajo, tu circulo…) no te deja ver el bosque.

    El trabajo digno dignifica al hombre, el artista que trabaja mas de sus 8 horas, el medico que atienda pacientes cuanto mas horas mas se dignifica, el profesor cuantas mas horas a sus alumnos mas le dignifica, el policia que quiere coger a un violador…

    Ahora es cierto que el reponedor, el cajero, con trabajos no de resultados morales grandes no se dignifican se hunden…y por ello no deben buscar su dignididad en el ocio, deben buscar el trabajo que les dignifique, estudiar enfermeria, axilar de enfermeria, ambulancias, meterse en una ong y hacer esas horas de mas en la ong…

    quien trabaja en vez de ocio en una ong, creando arte, ensenando lo que sabe gratis a otros…ese tambien se dignfica pese a que cobre quitando chicles del suelo.

    Comentario por opus — 12 mayo, 2014 @ 2:48 am | Responder

  4. No podría estar más de acuerdo con lo que expones. Verdades como templos a alturas de rascacielos que el hombre se ve imposibilitado a divisar todavía con su propia vista. Yo lo veo así: digamos que todavía “la nueva era” no ha llegado aún. Considero que ni ha empezado a culminar aún. El hombre todavía – encasillado en sus cuatro paredes -, no ha evolucionado lo suficiente para llegar a ese nivel que tú describes. La vida no deja de ser un misterio, desde luego, y el hombre no deja de ser un pobre ignorante. Ojalá que realmente exista vida inteligente extraterrestre. Por lo menos, habrá alguien que pueda dar ejemplo en algún rincón del Universo. Por ahora, yo sólo ansío poder cerrar los ojos de la vergüenza ante tanta barbarie por parte de la mano humana. Mi conclusión: el hombre sigue sin aprender su lección, me da igual la Historia ¡Y mira que ya llevamos un buen tiempo en el Planeta! ¿Cuánto siglos más nos aguardan para poder divisar aunque sea un resquicio de esperanza? Un cambio de conciencia que nos haga despertar de una vez por todas. Si esto formara parte de un examen… Que cada uno saque sus propias conclusiones. Lamentablemente, la respuesta de este “test” resulta demasiado fácil de responder.

    Comentario por yaizabr — 12 mayo, 2014 @ 3:16 am | Responder

    • Gracias por tu respuesta. En realidad creo que llevamos muy poco tiempo en el planeta, desde el punto de vista de la evolución somos unos recién llegados. Tampoco podemos decir que la humanidad no haya avanzado nada, algo bueno hemos hecho, algo se ha avanzado (quizás mucho menos de lo que nos gustaría). Lamentablemente la Historia, apreciada desde la efímera perspectiva de una vida humana, nos podría parecer un periodo dilatado de tiempo. Pero lo cierto es que los cambios importantes se fraguan a lo largo de muchas generaciones. Resulta un poco frustrante, pero no hay que perder la esperanza ni la fe en el futuro.

      Saludos.

      Comentario por Iván Bethencourt — 13 mayo, 2014 @ 7:36 am | Responder

  5. Dicen en mi rancho: El trabajo es tan malo, que te pagan por hacerlo

    Saludos

    Comentario por gato2707 — 12 mayo, 2014 @ 4:12 am | Responder

  6. Tonterías. Lo que nos hace humanos, lo que nos dignifica, lo que hace que el mundo funcione, es la capacidad de comprometernos y esforzarnos por otras personas; en esa tensión dinámica de “esforzarnos por” y “recibir el esfuerzo de” la vida cobra sentido. Esto ubica al trabajo girando en torno a las personas, pero cuando el trabajo gira en torno al capital, en torno al dinero, carece de sentido. Quien trabaje exclusivamente por el dinero más le valdría replantearse su vida y su trabajo; en cambio, quien entienda que su trabajo es valioso para otras personas y eso le parezca dignificante opinará distinto a ti.

    No creo en lo que has escrito, pero sí creo que hay que hacer una revisión de todo el sistema económico para, entre otras cosas, reenfocar el trabajo y recuperar lo dignificante que puede llegar a ser. Esto significa mecanizar todo el trabajo repetitivo en el que una mente humana no desarrolla sus capacidades. Significa jornadas de no más de 6 horas al día. Significa compromiso ético social y ambiental de las empresas y la administración pública…

    Comentario por fede0123 — 12 mayo, 2014 @ 6:04 am | Responder

    • A lo que tú describes le llamo yo ocio. No creo que disintamos tanto. Estoy bastante de acuerdo con lo que has dicho.

      Comentario por Iván Bethencourt — 12 mayo, 2014 @ 6:56 am | Responder

  7. Eso lo dijeron los nazis. Y los políticos y empresarios se han apoderado del lema para esclavizarnos.

    Comentario por santaklaus — 12 mayo, 2014 @ 6:06 am | Responder

    • Yo creo que somos esclavos porque queremos. Es más, nos merecemos lo que tenemos. Ni más ni menos.

      Comentario por yaizabr — 14 mayo, 2014 @ 12:41 am | Responder

  8. […] Fuente: https://eljardindelexilio.wordpress.com/2014/05/11/trabajar-no-gracias/ […]

    Pingback por ¿Trabajar? No gracias… - Iniciativa Debate — 12 mayo, 2014 @ 6:10 am | Responder

  9. Reblogueó esto en dreamsclassic.

    Comentario por dreamsclassic — 12 mayo, 2014 @ 6:30 am | Responder

  10. Y además, trabajar menos, y dedicar más tiempo al ocio, crea más puestos de trabajo. ¡¡¡ Qué contradicción, ¿ no ? !!!

    Comentario por Juanma Font — 12 mayo, 2014 @ 6:46 am | Responder

  11. Firmado, Pepe Rubianes.

    Comentario por serotoninafm — 12 mayo, 2014 @ 7:17 am | Responder

  12. Hablas de Tecnología como si cayese del cielo, si se producen avances en la Ciencia, Medicina, en nuestro día a día es gracias a gente que se devana los sesos día a día, lo que se necesita es TRABAJO DIGNO ¿o es que tienes gas, luz, internet, pc, móvil, un coche, etc. por obra y milagro de algún ser divino?, lo que se necesita es un cambio de mentalidad, especialmente en nuestro país, que parece que todo vale con tal de obtener 1 € más de beneficio al mes, el trabajo no es un favor que te otorgue el empresaurio, si no un DERECHO.

    Comentario por Adrián — 12 mayo, 2014 @ 7:18 am | Responder

    • La filosofía del todo vale con tal de obtener 1€ me temo que no es exclusiva de nuestro país.

      Por otro lado, si lo piensas bien, considerar el trabajo un derecho es bastante absurdo. Si ahora mismo todos los trabajadores ejercieran ese derecho, no habría recursos en el planeta para soportar la gigantesca producción resultante. Y a ver a quién se la venderíamos, habría que buscar vida extraterrestre para abrir nuevos mercados. Sería imposible. Más que preguntarnos si hay trabajo, habría que preguntarse por nuestras necesidades básicas y por los recursos necesarios para atenderlas. A día de hoy, con la cantidad de desempleo que hay en nuestro país, todas nuestras necesidades están cubiertas. Entonces, ¿para qué es necesario trabajar? ¿Porque tengo derecho? Yo no le veo el sentido.

      En cuanto a la tecnología, es evidente que no cae del cielo. Pero fíjate en que los mayores avances de la ciencia se producen gracias a investigadores que mantienen algún grado de libertad en su actividad. Einstein elaboró su Teoría de la Relatividad en su tiempo libre, los filósofos clásicos filosofaban por placer, sin tener que rendir cuentas a nadie. La tecnología surge porque hay personas que aman la ciencia, no sólo merced a un buen contrato; si todos los científicos pudieran crear e investigar en libertad, sin ataduras laborales y sin estar dirigidos por los intereses de las multinacionales, contaríamos con mucha más tecnología útil para todos.

      Saludos.

      Comentario por Iván Bethencourt — 12 mayo, 2014 @ 8:36 am | Responder

    • Hola, te falla la mano de obra, por mucho científico e intelectual que realiza un avance en la ciencia y que diseñan aparatos que nos facilitan la vida, alguien ha de fabricarlo, y aunque la mecanización esta muy avanzada a día de hoy es imposible tecnológicamente una fabrica 100 % mecanizada sin la presencia humana, es verdad que hay menos necesidad de mano de obra y posiblemente el trabajo que antes hacían 100.000 personas con un par de de miles es suficiente, pero aun así se seguirán necesitando ese par de miles, ¿se sentirán realizados mientras trabajan mientras el resto de la humanidad goza de la liberación del trabajo y se dedican actividades lúdicas?

      Yo estoy a favor del decrecimiento, creo que es la única opción valida, tanto para avanzar como sociedad, como para ser respetuosos con el medio que nos rodea, y sueño con que algún día la tecnología trabaje por nosotros, pero eso no sera de un día para otro, habrá que hacer muchos sacrificios y el primero de ellos pasa por cambiar nuestra mentalidad y concepto, sobre la propiedad, el dinero, y otros conceptos que hoy en día son mu dañinos para el hombre.

      Comentario por Isaac Palacio — 13 mayo, 2014 @ 6:36 am | Responder

      • Como ya he comentado en otras respuestas, me parece lógico pensar que no se pueda suprimir todo el trabajo físico, particularmente el más desagradable. Sin embargo, si nos atenemos a nuestras necesidades reales y a un sistema de producción más responsable, no existe ningún motivo para que siquiera un solo ser humano se pase ocho, diez o catorce horas diarias en una fábrica. Es ridículo.

        Está claro que posiblemente nunca llegaremos a un sistema donde apretemos un botón y los robots se encarguen del resto. Pero, insisto, ya existen medios técnicos suficientes como para liberar del trabajo a más de la mitad de la humanidad. Si repartiéramos equitativamente ese trabajo sobrante puede que nos viéramos obligados a acudir a nuestro puesto de trabajo uno o dos días a la semana, como mucho. Y todo eso sin estrés y sin presión. Yo sí que me imagino, en esas condiciones, a gente acudiendo a trabajar gustosa. Exactamente, como si se tratara de ocio.
        Saludos.

        Comentario por Iván Bethencourt — 13 mayo, 2014 @ 7:05 am

  13. El que dijo que el trabajo dignifica, me juego un huevo a que ya está muerto. La razón de ser de la tecnología es y ha sido siempre la guerra.
    Al inicio de los tiempos el hombre no estaba en ningún paraíso, estaba en África, en pelotas y a merced de depredadores, es decir, el trabajo no es un castigo divino, es una obligación a la que te abocan el hambre, el frío, en definitiva, el instinto de supervivencia.
    Al principio, al igual que ahora, el ser humano trabajaba para comer; para vestirse; para tener un techo; para educar y cuidar de su prole… Cosas que se consiguen con mucho esfuerzo.
    Si lo que quieres decir es que el trabajo lo han de hacer máquinas, ¿Quién hace esas máquinas, quien las repara?. ¿Las hago yo mientras los demás se tocan los cojones? Esto no es una peli, es la vida real y hay que ganarse las habichuelas.

    Comentario por oscar — 12 mayo, 2014 @ 7:45 am | Responder

    • Precisamente, la tecnología libera y ha liberado al ser humano del trabajo. Cuanta más tecnología, menos necesidad de mano de obra. ¿Por qué cada vez nos hace falta menos gente cultivando los campos? Los campesinos de hoy han aumentado su calidad de vida en unos niveles inimaginables, basta recordar la generación de nuestros padres o abuelos. Y te digo más: en la actualidad trabaja más gente en los campos de las que es necesaria. Se mantienen gracias a las subvenciones, por eso se desechan tantos alimentos.

      Por cierto, las máquinas las construyen otras máquinas. No es ciencia ficción, sucede en la actualidad. Infórmate, puedes flipiar con los últimos avances en materia de robótica colaborativa y descentralizada. Te pongo un enlace como ejemplo.

      http://esmateria.com/2013/10/26/agricultura-sin-agricultores/

      Comentario por Iván Bethencourt — 12 mayo, 2014 @ 9:08 am | Responder

  14. Si no trabajas, ¿ de que vas a vivir ? . El mundo esta lleno de urbanitas, vagos con el estomago vacío, haciendose pajas mentales, por que han estudiado algo, lo que sea. ¿ Qué pretendes,? ¿ Vivir sin trabajar? .
    Saludos

    Comentario por Angel GArcia Moral — 12 mayo, 2014 @ 8:05 am | Responder

    • Sí, es lo que pretendo. Como digo en el artículo, si formáramos a seres humanos creativos, emocionales, intelectuales y científicos, entre otras cualidades, la actividad productiva y artística, lo que se conoce ahora mismo como “trabajar”, surgiría de forma espontánea. No haría falta esforzarnos demasiado. Te remito a la respuesta de Carlos Codina, lo resume muy bien.

      Comentario por Iván Bethencourt — 12 mayo, 2014 @ 8:47 am | Responder

      • Gracias por responder. Entonces, si todos somos creativos, emocionales, intelectuales y científicos,digo ¿ Los camioneros no existirian, ni los pescaderos, ni los carniceros, ni los barrenderos ,ni los albañiles ni infinidad de trabajos necesarios en la sociedad. ? . Me parecen ideas ídilicas completamente alejadas de la realidad, ,e parecen utopias.

        Saludos, de un comerciante en apuros.

        Comentario por Angel GArcia Moral — 12 mayo, 2014 @ 10:35 am

      • Pues aunque no lo creas, hay gente que le gusta conducir camiones, ir de pesca y tener su propia explotación de animales para suministrar productos animales. Pero, por ejemplo, si nos ateniéramos a satisfacer nuestras necesidades básicas en un entorno de producción local sostenible medioambientalmente, no haría falta ni una cuarta parte de los camiones y medios de transporte que tenemos. Sucede lo mismo con la producción de carne, en realidad, según estudios nutricionales solventes, consumimos mucha más cantidad de la estrictamente necesaria para una dieta equilibrada. Etc.

        En cuanto a limpiar retretes y otras tareas menos agradables, pero no por ello menos necesarias, habría que seguir haciéndolas al igual que nos lavamos los dientes y cuidamos del aseo diario. Es cierto, no todo puede ser idílico, el artículo aborda la cuestión desde un punto de vista general. Pero no descartes que dentro de poco seamos capaces de fabricar retretes que no lleven ningún tipo de mantenimiento. Saludos y suerte con tu actividad comercial.

        Comentario por Iván Bethencourt — 12 mayo, 2014 @ 10:59 am

  15. Estamos de acuerdo, vamos a la desaparición del trabajo para producir y consumir hacia un trabajo para mejorar nuestra vida personal y la de los demás.
    Un trabajo que cada vez va a requerir menos tiempo, recursos y esfuerzo,
    Por tres razones fundamentales,
    1- Como tu muy bien dices la mecanización y automatización cada vez suprime más trabajo humano,
    2- Porque mucho de lo que se produce en realidad no se consume, se malgasta o se desperdicia y en realidad no se necesitaba producir(se ha producido para seguir creando empleo y crecimiento económico),
    3- Porque muchos de los trabajos que hoy existen(personas que reciben un salario o remuneración) son totalmente carentes de valor, al final del día esa gente no ha hecho, ni producido, nada de valor para la sociedad en que vive, …
    En el momento en que la sociedad realmente decida cambiar en esta dirección, veremos que la automatización llega a extremos impensables, veremos la cantidad de productos y servicios que producimos sin tener ninguna razón de ser, veremos la inmensa cantidad de lugares de trabajo que se pueden suprimir sin que nada deje de funcionar.
    Solo falta que unos se caigan de su poltrona y que se produzca un verdadero cambio de paradigma en nuestra forma de pensar económica y social . Eso aún puede tardar porque a la mente humana le cuesta mucho de cambiar, la realidad le tiene que empujar.
    Quizás, no lo sé, el primer eslabón en el cambio, esta en pensar en una sociedad donde todas las personas tienen un “ingreso básico para vivir” independiente de si trabajan o no.

    Comentario por Carlos Codina — 12 mayo, 2014 @ 8:17 am | Responder

  16. Llevo años defendiendo esta teoría que tu explicas magnificamente en tu artículo y todos me miraban, y miran, como a un loco. El verdadero problema es que han colonizado la mente de las personas y no saben ver más allá del trabajo como el fín último de su vida, al menos socialmente, y claro así nos va.

    Comentario por Daniel — 12 mayo, 2014 @ 8:50 am | Responder

  17. Entiendo que alguien se ha leído el “Elogio a la Ociosidad” de Bertrand Russell. Al menos podrías nombrarlo en el texto, ya que tomas citas casi calcadas del ensayo del Nobel, ¿no? Por cierto que aunque coincido en el fondo, él lo desarrolla bastante mejor y sin sensiblería y demagogia.

    Comentario por J'onn Jonn'z — 12 mayo, 2014 @ 9:04 am | Responder

    • Pues no, no me he leído ese libro, y por tanto no he tomado ninguna cita del mismo. Gracias por la referencia, lo pongo como siguiente en mi lista de libros por leer.

      Es un orgullo que mi torpeza intelectual me haya conducido a coincidencias accidentales con el gran filósofo británico. Ahora bien, que Bertrand Russell desarrolla este tema mejor que yo, no hacía falta ni decirlo.

      Lo mejor, sin duda, es que la gente, en vez de leer este humilde artículo, lea el libro en cuestión. Lo recomiendo desde ya.

      Saludos.

      Comentario por Iván Bethencourt — 12 mayo, 2014 @ 9:26 am | Responder

      • Ya lo estoy agregando a mi lista también.
        Otros libros con esta temática

        La conquista del pan – Piotr Kropotkin (1892)
        Ética hacker y el espíritu de la era de la información – Pekka Himanen (2001)
        Los robots robarán tu empleo pero está bien: cómo sobrevivir al colapso económico y ser feliz – Federico Pistono (2012)

        Algún día voy a hacer una gran biblioteca virtual con todos estos libros. Lo mejor de todo es que la mayoría son gratis y libres.

        Comentario por Fabian — 14 julio, 2014 @ 10:09 pm

  18. Madre mía qué pedazo despropósito. Si nunca te has sentido orgulloso de poder participar y de aportar un granito de arena a esta sociedad es que tus valores son BASURA. Así te lo digo. Hay muchos trabajos que no gustan y que nadie los haría por propia iniciativa pero que son vitales para el funcionamiento de la sociedad. Quizá este concepto te explote la cabeza pero si gracias a un pequeño sacrificio por mi parte consigo mejorar la vida de cien personas a mi alrededor una sola micra me siento SATISFECHO. Mi mundo gira alrededor mía pero EL MUNDO no.
    El trabajo es completamente necesario y poco, o muy mal o muy a disgusto lo has hecho tú para no haber sentido que aportabas algo.
    El problema nunca será del trabajo, el problema son las condiciones de ese trabajo. Las obligaciones, la remuneración, la precariedad, la estigmatización y clasismo respecto a puestos laborales distintos (reponedor=caca, google=bien): ahí SÍ hay problemas que subsanar. Precisamente para que el trabajo no sea a disgusto.
    Si algo dentro de tu cuerpo no se llenó de orgullo cuando dejaste de vivir mantenido quizá deberías volver a ese estado.
    Crear tecnología es trabajar, ¿o acaso crees que quienes trabajan en el desarrollo de esa tecnología están todo el día de fiesta y haciendo lo que les da la gana? Siempre es más verde al otro lado de la valla, crúzala un día y me cuentas.
    La tecnología ayuda, no es el paraíso perdido porque como han dicho otros el hombre no viene de ningún paraíso, el hombre es lo que es por el duro trabajo que ha efectuado a lo largo de su historia.
    Siempre habrá vagos que querrán que el resto los mantenga, pero los más peligrosos son los que lo intentan justificar y hacen proselitismo de su causa. Creo en una sociedad justa, plural, generosa y que ayude a sus integrantes. Pero no creo en los que se intentan aprovechar de ella, no creo ni en los jetas ni en los listos y en este articulo asumes la posición de ambos.

    Comentario por De Nada — 12 mayo, 2014 @ 9:46 am | Responder

    • Me parece que no has entendido el artículo.

      Existen pocas cosas más gratificantes que aportar valor a la sociedad y a los más necesitados. Yo mismo colaboro con varios proyectos, y es una fuente de satisfacción personal. Pero, como ya he dicho en otras respuestas, una cantidad enorme de trabajo que millones de sufrientes trabajadores realizan a diario es absolutamente innecesario y absurdo, va directamente al cubo de la basura, no cumple ninguna función social, no aporta nada.

      En la actualidad hay enormes redes de colaboración tejidas a lo largo y ancho del mundo produciendo tecnología en las que participan personas por puro altruismo, por puro ocio, porque poseen habilidades que les gusta compartir. Te recomiendo que te informes acerca de los innumerables proyectos basados en el software libre (un movimiento apasionante, te escribo desde un sistema operativo basado en esa filosofía) o muchos otros proyectos científicos basados en el crowdsourcing o crowdfunding. Es impresionante. Personas que desarrollan proyectos complejísimos y de gran nivel técnico sin ningún ánimo de lucro, sin ningún contrato laboral de por medio, sin esperar ninguna contraprestación, simplemente porque les gusta hacerlo.

      Si sólo produjéramos lo que necesitamos, en un entorno local y a través de redes de colaboración, como las peer-to-peer, el trabajo, de hecho, se convertiría en ocio.

      Comentario por Iván Bethencourt — 12 mayo, 2014 @ 12:06 pm | Responder

      • No, a ver si eres tú el que no has entendido nada. No infravalores mi capacidad de comprensión solo porque no esté de acuerdo con tus ideas. Eso es muy rastrero: “me refutas porque no eres capaz de comprender lo que digo”. Estás muy lleno de ti mismo me parece.
        El trabajo es trabajo y el ocio es ocio, ambos son IGUAL de importantes, uno para la mejora de la sociedad en su conjunto y otro para la mejora del individuo en particular. Una sociedad fuerte y preparada da espacio para el desarrollo individual y unos individuos desarrollados mejoran la sociedad en la que se encuentran. Y si no comprendes la diferencia y la interrelación entre ambos conceptos o bien mientes o estás muy confundido. Nadie va a bajar a 45 metros de profundidad a desatascar la red de alcantarillado por ocio. Espera, ya sé, que dentro de unos años la tecnología será capaz de eso y de mucho más. Arrieros somos y en el camino nos encontraremos, compañero, ya llegarán esos tiempos futuros y veremos quién tenía razón.
        Porque esos millones de trabajos innecesarios y absurdos que realizan “sufrientes trabajadores” quizás solo sean innecesarios y absurdos en tu poco informada mente o en tu propia escala de valores. Habría que ver a qué llamas tú trabajo innecesario. Seguro que ningún trabajo que puedas hacer en tu casa sentado en una silla es innecesario; trabajar en los campos, en los altos hornos, en una panadería o trabajar en una fabrica de ropa sí te parecerá absurdo. Un trabajo que requiera un esfuerzo física será absurdo e innecesario, claro. Eso se llama clasismo laboral y mucho me temo que te sale por los poros. Lo absurdo, lo injusto, es tener a una persona desarrollando un trabajo que requiera un esfuerzo físico continuado durante 8 horas, pero es que eso es otra cosa y eso es otro debate que no tiene que ver con el de “el fin del trabajo”. Ese debate, MUCHÍSIMO más interesante y con unos cuantos cientos de años más de antigüedad trata sobre “la dignidad del trabajo”.
        Mezclas trabajo con dinero, y el dinero es solo la manera moderna de asignar un valor de cambio aceptado mayoritariamente al esfuerzo y las horas empleadas. El trabajo sigue siendo trabajo aunque no cobres por el. ¿Tú qué atacas entonces, el trabajo o la remuneración económica? ¿Propones otro tipo de cambio por ese esfuerzo? Porque desarrollar proyectos conlleva un gasto, de esfuerzo, de tiempo y de dinero. No obtener beneficio no significa no obtener contraprestaciones. Confundes conceptos y por eso la suma final te sale, mágicamente, a tu favor. Eso es hacer trampa.

        Vuelvo a repetirlo: el problema no es ni el trabajo ni el trabajar que son cosas POSITIVAS para el individuo Y para la sociedad, el problema es la envoltura de ese trabajo. Hacer zapatillas Nike es algo correcto, bueno y deseable. Aplicarles un sobreprecio del 1000% gracias a la explotación de trabajadores en el tercer mundo es incorrecto. Es MUY básico de entender. Cortar por el medio y decir que fabricar zapatillas es algo malo o que desear una compensación por ese esfuerzo es negativo es situarte en alguno de los dos extremos absurdos de la balanza.

        PD: Si no te importa no vuelvas a cuestionar la inteligencia del que te lee, revela un complejo de superioridad bastante preocupante.

        Comentario por De Nada — 12 mayo, 2014 @ 1:30 pm

      • Bien, cuando dije “creo que…” expresaba una duda sobre si habías entendido algunos aspectos concretos del artículo, no se trataba de un juicio universal acerca de tu capacidad de comprensión. No fue en ningún caso, como puede leerse, una afirmación categórica. Lo demás lo has guisado tú solo.

        En cambio tú sí que has entrado en cuestiones personales, me has lanzado acusaciones a diestro y siniestro, lo cual no me ha parecido nada elegante. Pero bueno, cada cual con su estilo.

        Trabajo innecesario: las miles de hectáreas que se cultivan gracias a las subvenciones europeas y cuyos frutos acaban luego en la basura, porque se produce mucho más alimento del necesario. Se produce tanto alimento que podríamos alimentar a todo el África sin que ellos tuvieran que mover un dedo. Más trabajo innecesario: los millones de aparatos que se fabrican basados en procesos de obsolescencia programada, para que los tiremos a la basura y nos compremos nuevos a las primeras de cambio (y todo el trabajo de gestión de esa basura, es igual de innecesario). Etc. A eso me refiero, aunque son sólo dos ejemplos insignificantes, podríamos ampliar mucho más el espectro. En el mundo existe una cantidad increíble de trabajo innecesario, lo cual es un desperdicio de tiempo, recursos y energía.

        Para mejorar las condiciones de quienes limpian las alcantarillas no hace falta esperar a un futuro idílico, o incluso para suprimir la práctica totalidad de la mano de obra necesaria para esos menesteres. Ya existe tecnología suficiente como para acometer dichas mejoras, otra cosa es que nos preocupe llevarlas a cabo. No hay ninguna necesidad de que tantos miles de personas sufran esas condiciones degradantes, ya no estamos en la Edad Media. La tecnología podría mejorar la vida de todos los habitantes del planeta, no se trata de una previsión de futuro, es una posibilidad a la que podemos acogernos en el presente, ahora mismo si quisiéramos. Si no lo hacemos es porque hemos elegido un camino distinto, pero esa es una responsabilidad que debemos asumir.

        Por otro lado, disentimos absolutamente en cuanto al significado de los conceptos trabajo y ocio, aunque admito que yo les doy una interpretación un poco revolucionaria. Eso sí, yo no te voy a llamar mentiroso o rastrero, cada uno es libre de opinar lo que quiera. Salvando tus descalificaciones, respeto tu punto de vista. Faltaría más.

        Comentario por Iván Bethencourt — 13 mayo, 2014 @ 7:39 am

    • @Nada el ejemplo de las zapatillas de Nike es absurdo, que necesidad hay de fabricar zapatillas ha destajo. No hemos acostumbrado a compradnos unos zapatos y al año tirarlos, actualmente se produce mucho pero de poca calidad, lo que conlleva que al poco tiempo tengas que comprarte otras zapatillas Nike que esta publicitando su nuevo modelo. Es un trabajo incensario y que no aporta nada a la humanidad, lo mismo podría decir de comerciales, publicistas, departamentos de ventas y compras, marketing, empresas financieras, bancos privados, etc, etc son trabajos y lineas de negocio que simplemente no aportan nada a la sociedad, solo al beneficio de uno o de unos pocos.

      Comentario por Isaac Palacio — 13 mayo, 2014 @ 7:20 am | Responder

  19. A mí esta entrada me parece un ejercicio de utopía y un poco de demagogia (con perdón). No creo que tengamos un desarrollo tecnológico, ni de lejos, capaz de suplir la mano de obra… ya nos gustaría. Tampoco creo que todo el mundo pueda dedicarse a ser sensible, creativo, emocional o científico, o que cualquier trabajo se pueda hacer casi como ocio. Al autor le propondría fregar retretes por ocio o a cavar zanjas, poner aceras o recoger fresas (todos trabajos “automatizables” que ahora mismo son realizados por personas). Trabajar en algo que te gusta es un privilegio, no un derecho (desgraciadamente) y hay que pelear por él, porque a casi nadie se lo regalan. Muchas veces depende de uno mismo el tomarse el trabajo de una forma más relajada, o disfrutar con él, y no del propio trabajo. La actitud laboral hay que trabajarla y madurarla.

    Por otro lado, el ocio es capaz de pudrir la mente. El ocio de la mayor parte de la población es un ocio no cultural, donde nos dan papilla de vómito y nos sentamos a tragarla predigerida. Hay gran cantidad de gente que necesita que se les diga qué tienen que hacer y si no tienen una tarea, un objetivo, entran en depresión. Hasta de dar paseos por el campo te puedes aburrir. De leer libros, de jugar al ordenador, de pintar… El trabajo es una forma de fijar objetivos a corto, medio y largo plazo en el propio trabajo y fuera de él. También es una herramienta que nos enseña a valorar las cosas a través del esfuerzo que cuesta conseguirlas. Esto no quiere decir que no haya jefes hijos de puta (en España abundan) que creen que ser jefe consiste en mandar y pisar a los demás para tener un poco más ellos mismos o que el objetivo de ser jefe es ser más rico que sus empleados.

    Cuando conozco gente que no tiene que trabajar y que puede permitirse el “lujo” de vivir sin tener que romperse el culo, generalmente me parecen unos idiotas intolerables. Llevan un aire de iluminados por la vida y de estar de vuelta de todo. Aburridos de vivir y compadeciéndose de sí mismos en muchas ocasiones. No suele ser gente super culta o emocionalmente estables, ni tampoco son el paradigma de la felicidad…

    Si yo tengo una empresa y puedo automatizar un proceso, reduzco plantilla y esos trabajadores se van a la calle, con sus familias. Eso lo que produce es que yo, dueño de la fábrica, produzca más y más barato y, por tanto, aumente mis márgenes de beneficio y me enriquezca. Mientras tanto tú, trabajador, te has trasladado a vivir debajo del puente y eres más pobre que las ratas. La tecnología, en muchos casos, polariza aún más las desigualdades y hace a los ricos más ricos y a los pobres más pobres.

    El problema es que somos seres humanos: egoístas, envidiosos, rencorosos, vengativos, marrulleros, vagos y, cuando vamos en manada, idiotas. Basta con que haya una persona así para que los demás se conviertan en lo mismo.

    Espero de verdad no entrar en el S.XXI que propone el artículo. Espero entrar en un siglo en que el trabajo esté valorado y se reconozca su mérito. Donde la gente haya aprendido a vivir y trabajar por lo que quieren, no a trabajar para vivir algún día como creen que les gustaría. Yo no quiero que un robot me limpie el culo mientras otro pasa las páginas de la revista. Tampoco quiero que mis hijos sean unos inútiles y me gustaría que valoraran las cosas. Ahora no valoramos nada de lo que nos ha facilitado la tecnología, pero si tuviéramos que andar 3 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para coger agua en mal estado y volver cargando con ella, probablemente apreciaríamos infinitamente sólo el tener agua corriente en casa.

    A mí nadie me ha colonizado la mente. Yo lucho por tener un trabajo gratificante, a pesar de no estar bien retribuido. Lucho porque los días en los que mi trabajo no es gratificante, tratar de verlo desde la mejor perspectiva. De tener horarios que me permitan vivir mi vida con comodidad y cuidar de la gente que me importa. De colaborar en causas que considero de justicia social.
    Siento haberme alargado tanto y espero que el tono del comentario no suene demasiado agresivo.
    Un saludo a todos.

    Comentario por Jaime — 12 mayo, 2014 @ 10:03 am | Responder

    • El artículo está redactado en un tono desenfadado y provocativo, con un poco de humor, y se puede prestar a ser interpretado como “demagógico”. De ahí algunas respuestas airadas.

      En cuanto a la idea que defiendo no la considero en absoluto utópica, es una realidad aquí y ahora. Basta con acompañar los avances científicos y tecnológicos, el ritmo es trepidante. Otra cosa bien distinta es que esos avances lleguen a la gente de a pie o que gran parte de esa tecnología esté destinada a la guerra y no a facilitarnos la vida, que es donde debería estar. A día de hoy no hay ninguna razón para que nadie se parta el espinazo cavando zanjas o limpiando grandes superficies. Como decía en otra respuesta, incluso puede que dentro de poco podamos disfrutar de retretes que no necesiten mantenimiento de limpieza.

      Está claro que tendremos que seguir realizando pequeñas tareas cotidianas, como el aseo diario y muchas otras. Pero se trata de un esfuerzo ínfimo. Nadie pretende que venga un robot a limpiarnos el culo, eso es ir demasiado lejos.

      Y si es cierto que existe ocio insano es porque no nos han educado en su disfrute. Está claro que el ocio, para una sociedad educada en el trabajo a imagen y semejanza de una máquina, es un concepto que cuesta asimilar. El ocio no consiste ni mucho menos en abandonarnos al vicio y a la inacción. ¿Cuánta gente no ara un pedazo de tierra por puro ocio/disfrute/pasión? ¿O se dedica al ganchillo o al bricolaje?

      La tecnología no es enemiga del ser humano, todo lo contrario. Si la automatización de procesos manda la gente a casa a pasar necesidad es porque hay una persona que se apropia de los beneficios que produce y no los comparte. No es culpa de la tecnología, sino de las personas que hacemos mal uso de ella. Repito: la tecnología debe estar al servicio de la comunidad y debe alcanzar a todos, debe democratizarse.

      Por último, una manera de que el trabajo esté valorado es hacer con que el mismo no pertenezca a un tercero y lo administre a su capricho como si se tratara de una dádiva, sino que perteneciera a cada uno y aprendiéramos a compartirlo. Lo haga por necesidad o por placer. En la actualidad mucho más de la mitad de los puestos de trabajo son absolutamente innecesarios y absurdos, por no hablar de las horas que trabajamos. Claro que hay espacio para la creatividad y para que cada uno haga lo que le guste. Yo no podría sentirme realizado con un trabajo que nadie necesita.

      Comentario por Iván Bethencourt — 12 mayo, 2014 @ 11:42 am | Responder

      • Hola Iván,

        disculpa mi malinterpretación del tono del artículo. Espero que mi respuesta no haya resultado demasiado airada.

        La idea de trasfondo me parece muy bonita, pero la sigo sin ver realizable. Al igual que tu puntualizas muy bien que el problema no está en la tecnología, sino en el uso que hacemos de ella; yo quiero volver a remarcar que creo que el problema no está en la idea, sino en el ser humano donde quieres aplicarla. Jugamos con lo que nos gustaría ser sin pensar en el cómo somos realmente. Es posible que sea una cuestión de ego o de esperenza (por usar un término menos “destructivo”), pero, tal y como veo yo a las personas, es inaplicable.

        Es cierto, como comentas en alguna respuesta, que hay proyectos maravillosos de crowd-sourcing y crowd-funding y que son realmente muy gratificantes. Yo también escribo desde un sistema libre y abierto, trabajo y colaboro con software libre y abierto y genero contenidos que trato que sean lo más valiosos posibles sin recibir nada a cambio (creo de hecho que postear y discutir constructivamente aquí es uno de esos ejercicios🙂 ). Aun así, no me hago ilusiones. Sé que la comunidad de gente que mantiene estas iniciativas es realmente marginal, comparada con el total de la sociedad.

        Si el ser humano no fuera así, ¿cómo podríamos explicar el individualismo que nos lleva a tomarnos un café cada mañana y no apadrinar un niño por la mitad de precio al día? (por poner un ejemplo aunque sea yo el que me ponga demagógico). Además, creo que está bien cierto individualismo. Cuando yo mismo considero estas cuestiones y quiero colaborar en más proyectos, dar más soporte o ayudas, etc., se me viene el mundo encima. Son tantos los problemas que abordar y tan poco lo que podemos hacer que si uno no es algo egoísta, probablemente acabe deprimido o se vaya de misiones a la selva.

        Con respecto a la pertenencia del trabajo, para mí supone un tema un tanto etéreo que tiene más que ver con ideas quizás algo periclitadas u obsoletas y que creo que no se ajustan a la realidad actual. En esa línea ahora tienen algo de fuerza los bancos de horas, pero de nuevo vuelven a ser iniciativas que funcionan de forma local o marginal. Yo, dado que creo que el trabajo no se puede poseer, ni comprar, ni vender; hablaría en tal caso de reconocimiento del trabajo. En esa línea van las iniciativas meritocráticas, pero son pocas las empresas (ninguna sociedad) que las aplican realmente a todos los niveles e iría en contra del planteamiento de este artículo.

        Coincido en que hay una gran cantidad de puestos de trabajo que pueden parecer innecesarios (en la administración o en consejos asesores principalmente) y que muchos otros podrían ser automatizados con la tecnología actual (ya hay retretes que se limpian solos, ropa que se limpia sola, comida que se cocina sola, etc.) pero sigo sin creer que la sociedad, tal y como está ahora, fuera capaz de asumir un cambio en ese sentido. Más bien creo que lo que produciría sería pobreza por culpa del mal uso de la automatización, que acabaría en violencia y revolución. Si esa violencia fuera a servir de algo, yo sería el primero en ponerme en primera línea, pero creo realmente que no se puede luchar contra algo que pertenece a la esencia del ser humano, que está en su biología competitiva por los recursos limitados. También en su biología y su esencia está la empatía, que nos hace sentirnos mal si vemos a otros sentirse mal. Desgraciadamente, está en otro escalón de la pirámide de Maslow y, por tanto, es menos prioritario… sólo nos importará cuando tengamos nuestro futuro inmediato solucionado o si la persona que sufre es muy cercana a nosotros.

        No pretendo decir que la tecnología sea enemiga del ser humano, discúlpame si me he expresado incorrectamente en ese sentido. Mi punto de discusión con el artículo es que creo que el trabajo sí dignifica. El esfuerzo nos ayuda a valorar las cosas y a valorar las que los demás hacen por nosotros. Por poner otro ejemplo chorras, ahora todo el mundo felicita por Facebook y ya no significa nada…porque no tienes que hacer el esfuerzo de acordarte y de llamar a la persona. La tecnología es imparable y cada vez nos facilitará más la vida, pero no creo que tenga que ser necesariamente bueno en todos los casos. Evidentemente, la tecnología no es mala ni buena, es una herramienta.

        Siento los ejemplos del retrete. Han sido de mal gusto.
        Un saludo,
        Jaime

        Comentario por Jaime — 12 mayo, 2014 @ 12:59 pm

      • Estimado Jaime,

        Es un placer disentir contigo y mantener esta charla amigable; por supuesto, no me debes ninguna disculpa. Me alegra compartir contigo la pasión por el software libre y el interés por el crowdfunding y sourcing.

        Sólo puntualizar un par de cosas. En primer lugar, al contrario de lo que pueda parecer, no soy ni nunca he sido marxista o comunista ni he comulgado con dichas ideologías. Sin embargo, la apropiación del trabajo y las plusvalías vienen recogidas hasta en los manuales más conservadores del espectro liberal como realidades inherentes al capitalismo. Son elementos que hacen parte del paisaje, están ahí nos guste o no. Y sé a lo que me arriesgo diciendo estas cosas, pero, ya has visto, soy un poco provocador.

        En segundo lugar, aunque la idea del artículo suene a utopía no la defiendo como una posibilidad de futuro, porque hacer predicciones siempre es muy complicado. Más bien defiendo esta idea como una posibilidad de presente. Tenemos los recursos necesarios para llevarla a cabo, otra cosa es que decidamos hacerla realidad. Es nuestra elección, nosotros hemos elegido este mundo en que vivimos. Pero la posibilidad de algo distinto, indudablemente, está ahí.

        En tercer lugar, a puestos de trabajo innecesarios no sólo me refiero, como has dicho, a la administración pública y a esos consejos de administración sanguijuelas de grandes empresas. Piensa en los millones de trabajadores afanados en producir artículos programados para ser desechados a las primeras de cambio. Si fabricáramos con más responsabilidad no harían falta tantas cadenas de montaje ni tantos obreros ni tantas tiendas.

        Por último, cualquier actividad humana podría entrar en la categoría de “trabajo”. Pero en el artículo me refiero concretamente al trabajo asalariado, en el que siempre (¡siempre!) obra algún elemento de explotación, por muy gratificante que nos resulte o por muy enrollado que sea el jefe. Esto es así, alguien se queda siempre con una parte no justificada de nuestro trabajo. Sin embargo, por supuesto, existen infinidades de actividades que nos reportan satisfacción y nos hacen crecer como personas. Faltaría más.

        Un saludo.

        Comentario por Iván Bethencourt — 12 mayo, 2014 @ 2:51 pm

      • Estimado Iván,

        el placer es mutuo. Me alegro que, a pesar de mi primera entrada, quizás demasiado agresiva, hemos conseguido, gracias a ti, mantener un diálogo interesante. Es una pena no poder charlar de estas cosas con una caña o un café como se merecen. A veces hecho en falta algo más de discusión constructiva en mi día a día.

        Hablando del tema de la pertenecia del trabajo, la apropiación indebida y la explotación, es un tema bastante complejo. Siempre que se construye un proyecto, hay un equipo de personas que trabajan según los criterios de otras. Está claro que lo que necesita más conocimiento y es más valorable es la dirección, que ahorra tiempo real y consigue que los proyectos lleguen a buen puerto; por tanto, de los beneficios generados en dicho proyecto, es para mí lógico que a una mayor responsabilidad haya una mayor retribución (si no, no creo que hubiera suficiente gente con ganas e ilusión para realizar ese trabajo… para muchos, es su zanahoria). Ese grupo de personas (directores), ¿se están apropiando de las rentas que produce el trabajo de los demás?. Como siempre, hay límites en los que ya no existe una ponderación adecuada al trabajo y las diferencias entre directores y dirigidos sobrepasa la valoración de sus puestos. Para responder a esta cuestión, abstraigámonos del concepto de “director” o “jefe” que tenemos en España y pensemos en un gestor adecuado, con conocimientos y experiencia.

        Disculpa si me pongo un poco anecdótico: comienzos de los años 80, en un hotel de Budapest, había cuatro conserjes por planta (cuestión relativa al paro 0) pero cuando se estropeaba algo, no había quien encontrara a ninguno de los 4 y los de las otras plantas alegaban, para no solucionar el problema, que no era su trabajo. En la misma ciudad, un autobusero no aparece en su puesto y cuando se le pregunta el motivo dice que da igual, que trabaje o no trabaje, lo haga bien o mal, va a ganar lo mismo y nunca tendrá para comprarse una bicicleta. Eso me hiela la sangre y veo ejemplos de lo mismo casi cada día en personas que creían que sacarse una oposición era su sueño y su alegría. La responsabilidad individual se diluye. Por mucho que te guste tu trabajo, aunque lo hagas casi como ocio y encantado, si no hay una valoración, un incentivo reconocedor, si te esfuerzas cada día para recibir lo mismo que los demás que se esfuerzan menos… es sólo cuestión de tiempo que dejes de esforzarte tanto. Como muchos podemos ver, la apreciación del esfuerzo es absolutamente subjetiva y, por tanto, estas actitudes tienden con una gran probabilidad a la total inacción y parálisis (la asíntota). Ya nadie va a reparar la tecnología que es el eje central de la sociedad. Puede que este párrafo suene como algo tangencial o que no tiene demasiado que ver con lo que tratamos en éste artículo. Me he salido un poco de la línea y espero que algunos entiendan lo que expongo aquí y por qué.

        Sencillamente terminar mi disertación diciendo que creo que comprendo a lo que te refieres en tu artículo y coincido en la futilidad de gran parte de los puestos de trabajo, pero he tenido que leer varias respuestas a comentarios matizándolo para terminar de ver el punto al que quieres llegar en la exposición. Creo que ya lo entiendo y me parece, como dije anteriormente, una idea bonita y, además como bien dices, realizable actualmente. Desgraciadamente sigo sin verlo aplicable por la condición humana. Aun así, creo que es positivo que haya voces y foros donde gente con esperanza trate de luchar en cierta medida contra los perezosos y los cínicos (en estos últimos me incluyo yo mismo).

        Un afectuoso saludo,
        Jaime

        Comentario por Jaime — 14 mayo, 2014 @ 6:43 am

      • Gracias. Repito: es un placer disentir contigo. Y si fuera posible hacerlo, como dices, con una cervecita de por medio, pues ya ni te cuento.
        Es evidente que soy más optimista. Y lo soy por una sencilla razón: tenemos que imaginar la realidad antes de concretarla. Yo la imagino como algo luminosa, y siempre espero lo mejor (y mira que me he llevado palos y desengaños como el que más, pero ahí sigo).

        Un saludo cariñoso.

        Comentario por Iván Bethencourt — 14 mayo, 2014 @ 9:09 pm

  20. También es posible que todo sea un problema de envidia y avaricia, queremos mas y mejor sin pararnos a pensar si realmente lo queremos o necesitamos, demasiada gente trabaja como esclavos para dar lo “mejor” a sus hijos o tener un nivel de vida como el de los “ricos” pero en realidad no se paran a pensar que es en realidad lo “mejor”, lo que nos dice la tele o la sociedad de consumo? Si el reparto de bienes fuese equitativo no seria necesaria trabajar tanto, pero desgraciadamente el ser humano es avaricioso por naturaleza y no esta dispuesto a repartir lo que con tanto esfuerzo a conseguido, o tu si?.

    Comentario por Alberto — 12 mayo, 2014 @ 6:19 pm | Responder

    • Creo que no se trata tanto de repartir como de compartir. En este sentido, es muy fácil compartir cosas que no nos ocasionan agravio al hacerlo: la memoria Ram que nos sobra del ordenador, la wifi, los archivos que guardamos en el disco duro, etc. Pero, por ejemplo, ¿y el dinero? Bueno, ya están funcionando de forma exitosa varias cooperativas de crédito que se nutren de los ahorros particulares de sus integrantes. A mí me parece un modelo interesante, porque, repito, creo que no se trata sólo de ser abnegado, sino de sumar esfuerzos, de que todos podamos beneficiarnos. Por eso creo firmemente que el sistema económico que nos aguarda estará basado en algo parecido al peer-to-peer, en un sistema de reciprocidad en red.
      En todo caso, si triunfa algún modelo de economía colaborativa será porque demuestre ser más eficiente que el modelo actual. Ningún modelo podrá sobrevivir si se basara exclusivamente en el altruismo.

      En cuanto a la avaricia, al deseo de acumular riqueza personal, incido en lo mismo. Quizás la avaricia y la envidia se curen con un sistema en el que nos veamos obligados a compartir. Fíjate en Wikipedia: los “avariciosos de las enciclopedias en las estanterías” han pasado a la historia. ¿Tiene algún sentido a día de hoy el modelo “una casa, una enciclopedia”? Por supuesto, cada uno es libre de tener en su casa las enciclopedias que considere oportunas. Pero la compartición en línea del saber ha convertido este tipo de “avaricia” en algo irrelevante.

      Saludos

      Comentario por Iván Bethencourt — 12 mayo, 2014 @ 9:30 pm | Responder

  21. QUERIDO iVÁN ESTOY EN TOTAL ACUERDO, PERO ME TEMO QUE POR PURO EGOISMO, VA A SER COMPLICADO HACER UN CAMBIO TAN RADICAL, AUNQUE CON MAS CONCIENCIACION, PODRIAMOS TRABAJAR 6 MESES Y LIBRAR OTROS 6 Y COMPARTIR LAS PRODUCCIONES POR SUPUESTO Y QUEDARNOS CON LO MAS IMPRESCINDIBLE, JA, QUIZÁS 200 AÑOS VISTA. GRAN ARTÍCULO-

    Comentario por CACO — 12 mayo, 2014 @ 8:02 pm | Responder

    • Posiblemente tengas razón en cuanto a que aplicar en la actualidad un nuevo concepto de producción basado en el “ocio”, como defiendo en el artículo, pueda resultar quimérico. Así nos resulta, siempre y cuando se siga manteniendo la lógica de este sistema económico que aún nos sostiene.

      Pero puede que las cosas cambien dentro de unos años o décadas. El sistema económico actual, y toda la cultura que lo envuelve (incluidos todos nuestros esquemas mentales), está quemando sus últimos cartuchos. A ver lo que dura; a lo mejor para cuando llegue a su fin no estaremos en el planeta ninguno de nosotros. Y así, puede que asistamos al nacimiento de una nueva “lógica” del sistema, y ciertas ideas no nos parezcan tan descabelladas…

      Comentario por Iván Bethencourt — 13 mayo, 2014 @ 7:23 am | Responder

  22. Esto se parece a un ensayo de Bertrand Russell llamado “Elogio a la ociosidad”. De todos modos me parece un enfoque bastante acertado. El trabajo jamas debería ser visto como un fin en sí mismo, sino solo como un medio para conseguir fines más elevados, pero si se da la posibilidad de conseguir esos fines más elevados sin trabajar no veo donde pueda estar el problema. Saludos.

    Comentario por Nicolás Ivanovich — 12 mayo, 2014 @ 10:11 pm | Responder

    • Ya lo han apuntado en otro comentario. Tengo desde ya ese libro en la recámara para mi próxima lectura, mis coincidencias con Bertrand Russell han sido casuales.

      Comentario por Iván Bethencourt — 13 mayo, 2014 @ 7:53 am | Responder

  23. Comentario por 13 — 13 mayo, 2014 @ 12:08 am | Responder

    • Muy buena aportación. Este vídeo deberían verlo todos, va directamente al meollo del asunto.

      Comentario por Iván Bethencourt — 13 mayo, 2014 @ 6:48 am | Responder

  24. Iván Bethencourt deberías informarte sobre el Proyecto Venus, es un proyecto basado en una sociedad altamente tecnológica donde el hombre ya no trabaja y se dedica precisamente a eso que tu indicas ha dedicarse a lo que realmente le gusta, trabajar por placer y no por obligación.

    Comentario por Isaac Palacio — 13 mayo, 2014 @ 6:44 am | Responder

    • He oído hablar de ese proyecto, incluso he visto algunos vídeos en YouTube promovidos por dicha asociación. Me parece interesante, aunque no sé lo suficiente sobre ellos, por lo tanto prefiero mantener una actitud prudente. Saludos.

      Comentario por Iván Bethencourt — 13 mayo, 2014 @ 6:53 am | Responder

  25. detrás del elogio al trabajo hay también un concepto moral cuestionable y es la aseveración de que el esfuerzo hace que la gente llegue lejos, que triunfe, prospere, etc. Si hacemos un repaso mental rápido a personas que podamos conocer que pudieran entrar dentro de ese modelo de éxito vemos que no todas ellas, incluso me atrevería a decir que pocas responden a ese patrón de esfuerzo. El triunfador lo es más por otro tipo de cualidades, por ejemplo: creatividad, ingenio, inteligencia social, capacidad de influencia o persuasión y si entramos en terrenos típicamente de poder como la política, vemos fácilmente como los que han llegado lejos muchos de ellos dejan mucho que desear no solo por su categoría moral sino también por su altura intelectual. Con lo cual hemos de preguntarnos el porqué de esa insistencia en ser trabajadores esforzados y abnegados como una de las mayores virtudes a las que se puede aspirar.

    Comentario por ivesprisiciliani — 13 mayo, 2014 @ 2:42 pm | Responder

  26. No hay nada que nos dignifique y libere más que el trabajo, pero como eso lo saben los jerarcas del mal desde la noche de los tiempos, es precisamente lo que se han encargado en prostituir.
    El trabajo es nuestra actividad creadora más importante que nos relaciona con nuestro entorno manifestando nuestra divinidad. No hay nada que nos pueda proporcionar mas satisfacción y plenitud que trabajar en lo que manifestamos nuestras cualidades creadoras.
    Es muy sutil la diferencia que ha marcado la transgresión del ser en sus orígenes, entre trabajar sin dignidad protituyéndonos a cambio de retribuciones, o trabajar en lo que nos gusta sin esperar retribución inmediata y a cambio de todo.
    Nuestra liberación y la consecuente construcción del paraíso, solo empezará cuando nos demos cuenta que empieza en nuestra libre actividad creadora.
    https://www.facebook.com/notes/juan-manuel/la-locura-de-vivir-con-dinero/797171076964052

    Comentario por jmleivacaro — 13 mayo, 2014 @ 6:22 pm | Responder

  27. Te felicito por tus sabias palabras. Reflejas algo que yo también trato de explicar a muchas personas para que traten de entender que el problemas va mucho más de allá de una crisis, de que encuentren trabajo, o de que la economía cambie a mejor. El problema es del propio sistema en sí mismo. De que vamos en una dirección catastrófica para la humanidad. Comparto plenamente lo que has expuesto. Creo en un sistema del bien común donde todo ser humano por el mero hecho de nacer en este mundo, ya tenga derecho a lo que hoy en día mucha gente tiene que matarse a trabajar para conseguirlo. Tenemos los medios tecnológicos para que nadie tenga que estar trabajando para ganarse algo que ya lo tiene por derecho de nacimiento. Así todas las personas de este mundo podríamos enfocar nuestras actividades en tres vertientes básicas. La deportiva, la investigadora, y la creativa. Y dentro de ellas multitud de ramas y especializaciones interminables, aparte de poder formarte educativamente de modo gratuito para todos. Si con tan pocos cientifícos hemos logrado grandes avances. No me quiero imaginar el nivel de evolución que tendríamos si todo el que quiera ser investigador se forma y lo hace. Es evidente que ese nuevo sistema donde todos disfrutamos de un ocio y de realizar tareas productivas para los demás sería extraordinario, y sin duda el salto final de la humanidad a un nivel que nos permitirá lograr los objetivos.

    Un sistema que sea sostenible, ecológico, movido por energías limpias y gestionado de tal manera que sea casi imposible corromperlo por las cosas que hoy lo hacen. Pese a todo esto tan maravilloso, Todavía sigue existiendo gente y personas en este mundo que están tan acostumbradas a una vida de desgaste, trabajo y de mano dura que no son capaces de aceptar un modelo de este calibre. No lo puedo entender por más que lo pienso.

    Solamente en el area de investigación, harían falta innumerables científicos para avanzar en la investigación espacial, crear mejores naves que nos permitan salir a ese universo que nos espera con ansias para que investiguemos en ese infinito enorme, poder llegar a otros planetas y estudiarlos y ampliar nuestras fronteras … Sería imposible aburrirse en este modelo del bien común. Siempre hay retos que hacer, tanto de investigación, creativos en todas sus amplias facetas como deportivos para mantener esa sana competitividad que ofrece el deporte hoy en día.

    Sería un sistema tremendo, combinando el ocio con lo mejor de cada uno. Los crímenes quedarían casi extinguidos en muchos aspectos. y los que se pudieran cometer pues esas personas que los hagan, se les puede utilizar para que hagan esos poquísimos trabajos que nadie querría hacer, mientras se les trata de reintegrar.

    No veo otro camino posible para la humanidad que este que se expone aquí. Sería realmente extraordinario para todos, lograr alcanzar semejante nivel. Donde el reconocimiento mundial vendrá dado por tus méritos ya que todo lo demás se lo brinda el propio sistema a todas las personas del mundo.

    Les aconsejo ver el documental: proyecto venus paraiso o perdición, que va también en esta sana dirección de cambiar las cosas para lograr ese sistema y mundo en donde todos podamos ser mejores para nosotros mismos, y para los demás.

    Saludos.

    Comentario por yeradito — 14 mayo, 2014 @ 1:31 am | Responder

    • Gracias por tu extenso comentario. Me quedo con esa frase tuya: “Si con tan pocos cientifícos hemos logrado grandes avances. No me quiero imaginar el nivel de evolución que tendríamos si todo el que quiera ser investigador se forma y lo hace.”

      Es nuestra tarea dialogar con la gente he intentar (intentar) sacarlas del engaño al que este modelo la ha inducido. Con paciencia (mucha paciencia), dedicación y llevando la capacidad de escucha a su máximo exponente.

      Un saludo.

      Comentario por Iván Bethencourt — 14 mayo, 2014 @ 9:03 pm | Responder

  28. Es muy importante comprender y visualizar cómo, el trabajo en libertad nos puede solucionar este estado de cosas. La clave para la solución de esta, y cualquier otra crisis, está en el trabajo, en nuestro trabajo, en nuestras manos. Pues es con la esclavitud al trabajo que se crea este sistema de cosas. Pero no es suficiente quedarnos con la conclusión de que bonito sería, si la gente dispusiera hacer esto o aquello, …. NO, se puede empezar ya, sin esperar a nadie. Se puede poner en marcha, un sistema que nos libere, no solo del trabajo esclavo, sino de este sistema perverso. Pero hay que ponerse en marcha, y no es difícil, ni exige de sacrificios ni esfuerzos notables, ni mucho menos hacer cosas que no nos gustan, solo hay que tener claro que dirección hay que tomar, y dar el primer paso en esa dirección.

    Comentario por jmleivacaro — 15 mayo, 2014 @ 4:15 am | Responder

  29. Diariamente hay noticias que apuntan en la dirección de que el trabajo remunerado tal como lo conocemos será más escaso. Los políticos y la gente que de alguna manera les va bien con el actual sistema, no quieren ver que vamos directos al precipicio, si no cambiamos la forma en que se estructura esta sociedad. Pero esto es lo que ya he dicho “el miedo al cambio” que todo humano por defecto tiene.
    Empecemos por citar el libro que en su momento tuvo bastante éxito e impacto en los medios http://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_del_trabajo de Jeremy Rifkin El fin del trabajo.
    En youtube hay infinidad de vídeos con documentales y películas con la misma idea básica, de que la humanidad desperdicia miles de toneladas de comida y recursos que no sería necesario producir si comiéramos y consumiéramos con un poco de conciencia.
    Se habla de miles de viviendas vacías aquí en España, en grandes ciudades, en China, las calles van abarrotadas de coches de 5 plazas , la mayor parted de las veces con una sola persona,…
    – 20.000.000 de cerdos acaban directamente en la basura en Alemania http://netzfrauen.org/2013/07/22/tiermast-20-millionen-schweine-landen-pro-jahr-im-muell/ https://www.youtube.com/watch?v=J9XgEJWo5-w#t=95
    Las compañías eléctricas unas compañías a desaparecer o por lo menos a redimensionar y reestructurar completamente http://www.compromisorse.com/rse/2014/04/30/atrapados-en-el-pasado-por-que-las-grandes-electricas-europeas-temen-al-cambio/
    Con poco esfuerzo todos o una buena parte podríamos ser autónomos eléctricamente y podrían desaparecer muchos tendidos eléctricos que hay en nuestra geografía y que actualmente generan trabajo y esfuerzo para mantener y redimensionar a cada momento,.. junto con todo el aparato administrativo que estas empresas generan,…
    Que sentido tiene criar gallinas en Europa para enviarlas a África https://www.youtube.com/watch?v=9oSVYMOcsd4 y esto tenemosinfinidad de ejemplos en este consumo globalizado que si lo evitáramos lograríamos un gran ahorro en el mundo del transporte de mercancías.
    Es claro que hay infinidad de sinsentidos en el funcionamiento de nuestra sociedad que si lográramos erradicarlos podríamos ahorrar millones de puestos de trabajo,…
    Acabo de decir un sinsentido para la sociedad política y económica en que vivimos, los políticos y gente que controla el sistema, quiere todo lodo lo contrario y busca las 1.001 maneras para que todos trabajemos si pueden ser 50 horas a la semana, para llegar a fin de mes con un sueldo que llegue para que podamos comprar un buen coche, una buena casa y podamos hacer vacaciones los 20 días al año que quedan libres,… TRABAJAR + CONSUMIR y que no cese la historia
    No alargo más mi comentario

    Comentario por Carlos Codina — 15 mayo, 2014 @ 3:06 pm | Responder

  30. Más en la misma dirección
    *El Proyecto Venus* (The Venus Project en inglés) es una organización fundada por los estadounidenses Jacque Fresco y Roxanne Meadows. Pretende eliminar la guerra, la pobreza, el elitismo, la devastación ambiental y otros problemas globales mediante un plan global holístico-sistémico con el fin de crear una civilización mundial pacífica, avanzada y sostenible superando el sistema monetario, aplicando el método científico directamente al sistema social junto con la automatización progresiva de la producción, distribución y reciclaje, para crear abundancia e igualdad en acceso a los bienes y servicios y declarar los recursos de la Tierra como patrimonio común de todos los habitantes de la misma.1 fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Proyecto_Venus
    https://www.facebook.com/TheVenusProjectGlobal

    Comentario por Carlos Codina — 15 mayo, 2014 @ 8:34 pm | Responder

  31. Adiós a los taxistas, y a miles de conductores, y a los profesores de autoescuela y a la policía de tráfico, urbanos ,.. http://techcrunch.com/2014/05/14/googles-self-driving-car-project-is-a-worlds-fair-fantasy-turned-city-street-reality/?utm_campaign=sfgplus&%3Fncid=sfgplus

    Comentario por Carlos Codina — 15 mayo, 2014 @ 8:55 pm | Responder

  32. […] […]

    Pingback por Anónimo — 20 mayo, 2014 @ 11:40 pm | Responder

  33. Excelentísimo artículo, nada más para agregar, muchas gracias por compartir.

    Comentario por max — 11 noviembre, 2014 @ 3:52 pm | Responder

  34. Totalmente en acuerdo, yo trabaje en R.H y llegue hasta lo mas alto de la pirámide de mi area, ¿y que me dejo? tal vez dinero, tal vez una buena sensación de haber podido ayudar a darle una oportunidad de empleo a personas que nadie se las daba, pero cuando te das cuenta que el trabajar en una oficina es lo más infantil, lo más simplón, lo más empobrecedor para el ser humano, en esos lugares (oficinas) a uno se le mueren las ganas, las buenas intenciones, las buenas ideas, simplemente son cementerios de creatividad…en el pasado ese fue mi sueño trabajar en una empresa, tener una oficina, personal a mi cargo, pero probé eso que llaman éxito profesional y resulto ser desagradable….simplemente me largue, ahora entiendo que hay mejores cosas que la de ponerte al servicio de las ambiciones de otros, yo simplemente busco un equilibrio donde no tengas que acabarte tu juventud en un empleo de 8 a 12 horas diarias por un misero salario (porque nadie nunca pagara lo justo por nuestro empleo) nos ven como baterías desechables, todo tiene un limite pero hoy solo sé que hay que buscar nuevas formas para poder estar en esto que llaman vida.

    Comentario por moy — 5 enero, 2015 @ 6:27 am | Responder

  35. Lo realmente curioso es que el futuro inminente augura que va a hacer falta mas trabajo que nunca, pues el decrecimiento va a implicar la imposibilidad de uso de la tecnologia, incluso de no poca tecnologia del siglo XIX, puesto que tecnologia y consumo energetico estan inextrincablemente relacionados.

    La vida, si da por considerarla una maquina biologica, es la “tecnologia” que logra operar con un minimo de energia y ésta la obtiene de los propios ciclos naturales, llegando a integrarse en ellos, formando parte de ellos, dando lugar a lo que se denomina un nicho ecologico.

    El denominado exito adaptativo reside precisamente en la integracion en el nicho ecologico consumiendo sus recursos de un modo simbiotico dentro del nicho. Asi el depredador no pasa a ser el rey sino que su exito depende de que su proceder, en ultima instancia, resulte beneficioso para la especie depredada y para el nicho ecologico. El exito reside en integrarse como un organo dentro de un organismo.

    Desde que el ser humano adquirio capacidad de pensar e instituyo la division del trabajo se fue haciendo un ser cada vez menos simbiotico con el nicho ecologico, pasó a comportarse como una invasion bacteriana para el resto de la vida de su entorno. El uso de tecnologias es lo que mas ha acelerado su comportamiento medioambientalmente deletereo, en particular el uso del fuego.

    Necesitaremos decrecer, nos veremos obligados a decrecer, en tanto que sera imperativo reducir drasticamente el consumo de energia, pasando a hacerlo en una cantidad y de una manera que no interfieran los ciclos naturales. Lo que mas dificulta este objetivo son la estratificacion de la sociedad en clases, donde los estratos superiores depredan a los inferiores, convirtiendo a la sociedad toda en una maquina de depredacion del entorno natural y la superpoblacion.

    Me temo que no va a ser posible ese ocio creativo fundado en la productividad de las maquinas pues estas conducen a un alto consumo de energia. Pero, seria posible si cambiamos drasticamente el modo como nos relacionamos entre nosotros, si cambiamos la estructuracion de la sociedad y a partir de ahi adoptamos un comportamiendo que no sea deletereo para el medio entorno, para el resto de la vida en el planeta.

    Comentario por Dubitador — 12 mayo, 2016 @ 9:09 am | Responder


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