El jardín del exilio

3 julio, 2016

Yo, el fracaso de la democracia

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 12:38 pm
Tags: , ,

urna-con-mecha-iranelectionNo cabe la menor duda de que, preguntados sobre si nos consideramos demócratas, nuestra respuesta será abrumadoramente afirmativa. Es evidente, solo alguien que esté mal de la cabeza contestaría lo contrario. Todos somos demócratas, el mundo está lleno de demócratas, de gente que respeta a los demás, los derechos humanos, que es dialogante, educada, sincera, guapa…

Pero no. Ojalá. La verdad, muy por el contrario, es esta: nuestros valores no valen un pimiento. Porque todo, absolutamente todo, siquiera para ser considerado, primero debe pasar por la gran trituradora de esa ideología imperante que ya nadie cuestiona y cuya máxima establece de forma inapelable que primero, segundo y tercero está lo que me sea más ancho, y luego ya veremos. Visto así, a bote pronto, tampoco parece una mala estrategia, siempre y cuando mi yo sea capaz de proyectarse hacia horizontes que vayan un poco más allá de mis propias narices. Pero, no, no es el caso. No puede serlo.

La medida es el yo inmediato, cortoplacista, provisional, efímero. No hay tiempo para más, el mundo se equilibra en una carrera a toda pastilla encima de un alambre de funambulista. Hay que andarse muy fino, se requieren muchos escorzos y requiebros. Claro que sí, soy demócrata, liberal, ecologista, lo que haga falta… pero eso lo dije hace un rato, qué se le va hacer, ahora mismo me asedian otros intereses. Viene a ser una nueva vuelta de tuerca a eso tan de moda que llaman «vivir el ahora». De tal modo que de lo que se trata más bien es de vivir el ya, sin ninguna referencia al pasado, me basta con saber a qué le puedo —yo— sacar tajada en este preciso instante —ya, deprisa—. ¿Un pasado? No dramaticemos: me lo puedo inventar —yo, ahora, ya—. Vivimos en lo que muy acertadamente el veterano pensador Zygmunt Bauman ha definido como realidad líquida, todo a nuestro alrededor se nos escurre entre los dedos: nuestra identidad, nuestras creencias, nuestras relaciones, nuestras certezas, nuestros valores. Todo lo que tenemos por delante es un inmenso erial de arenas movedizas, nada para en pie por mucho tiempo, todo se hunde sin remedio en el fango de la provisionalidad, del oportunismo, de lo fútil. De la carroña. (more…)

1 enero, 2016

Festejar la vida

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 11:30 am
Tags: , ,

fin-año-viena

Vuelvo a casa de madrugada después de haber bailado y cantado todo lo que pude durante la fiesta de Fin de Año. Me acuesto, pero no tengo sueño, se me ha metido en el cuerpo una sensación de indignación de la que no puedo desprenderme.

Una cena especial de Noche Vieja como mandan los cánones, con buena comida y bebida. Alegría, ganas de divertirse y de pasarlo bien junto a los seres queridos. Bailamos, cantamos, reímos; los pequeños, los mayores; el espíritu es de fiesta. Se acercan las campanadas, con regocijo nos preparamos para recibir el nuevo año; las uvas, los abrazos, los buenos deseos, más motivos para la fiesta. ¿Qué nos falta? ¡Ah, sí, los fuegos! Abrimos las ventanas de par en par dispuestos a contemplar el espectáculo desde las privilegiadas vistas de las que disfrutamos; queremos ver el cielo iluminado de colores, dejarnos ensordecer por el fragor de las explosiones, embriagarnos con el olor de la pólvora, como si invocáramos a los dioses de la vida para que nos bendigan en un ritual pagano y transgresor. Pero al final nos damos de bruces con una gran decepción: solo dos o tres voladores irrumpen tristes y solitarios en el recién estrenado cielo nocturno del 2016; nos miramos entre nosotros, extrañados, incrédulos. “Es que estamos en crisis”, recuerda alguien, “el ayuntamiento ya no tiene dinero para cosas como estas”. (more…)

30 octubre, 2015

Generosidad

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 9:54 am
Tags: , ,

GenerosidadDesde muy pequeños ya te lo dejan claro. En este mundo sólo hay lugar para dos clases de personas: los ganadores y los perdedores. No hay margen para el error o el despiste; si no espabilas terminas el último de la cola, pisoteado por todos y sin remisión, humillado y vilipendiado. En esa patria de inocencia perpetua que es la niñez resulta chocante el día menos pensado recibir a bocajarro la “dura realidad”, lo despiadado del mundo, en una especie de malévolo rito iniciático. Un escupitajo en toda la cara. “Es lo que hay”, oyes suspirar a alguien. Y ahí queda la cosa. Puede que hayas quedado marcado para el resto de tu vida, pero ¿qué se puede hacer? Ahí queda la cosa, es la historia que contaremos a nuestros hijos y la que éstos contarán a los suyos.

Uno llega a la adolescencia herido de muerte, y no es que esté prohibido practicar el bien, entiéndase: si es dentro del círculo más estricto de “los tuyos” o unos minutos después de la misa de los domingos; o llorar: si lo provoca un melodrama o la canción de Eurovisión. Ahora bien: “la realidad” es otra cosa, es decir, una especie de aparte donde los grandes principios han sido desterrados. ¿La filosofía? ¿La poesía? ¿El altruismo? Todo muy bonito y noble pero, nanai, milongas para hacer dormir a las vacas; aquí lo único que cuenta son las monedas que puedas hacer tintinear sobre la mesa, o nada. (more…)

3 julio, 2015

El cambio en estos tiempos que nos han tocado vivir

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 10:42 am
Tags: , , ,

serveimageEn mi época de estudiante a menudo me deparaba con un problema desconcertante respecto a la disciplina de Historia. No conseguía deshacerme de una sensación un tanto vaga de perplejidad, como si incomprensiblemente “algo” no terminara de encajar. Hasta que un día, por fin, me di cuenta de qué se trataba. Estábamos dando la época de la Roma Clásica, más concretamente su periodo final de decadencia, cuando, de una forma un tanto inusual, completamos el tema a mitad de clase para en seguida comenzar con la Edad Media. Cuando giré la página, de inmediato me invadió una profunda sensación de extrañeza. El libro de texto realizaba el paso de una época a otra de golpe, sin ninguna transición: pasaba de presentar imágenes típicas de la Edad Antigua Romana, con toda su parafernalia y estética características (gente con toga, templos soportados por grandes columnas cilíndricas al estilo ateniense, soldados con penachos rojos y espadas cortas), para a continuación ofrecer otras plagadas de castillos con altas torres almenadas y caballeros cubiertos de complicadas armaduras de acero. ¿Qué había sucedido? ¿Acaso debíamos suponer que la historia humana se desarrollaba como si nos encontráramos en un teatro, donde se corre el telón para en el acto siguiente, como por arte de magia, aparecer un escenario apenas coincidente con el anterior?

Mucho más tarde comprendí que es precisamente en esos procesos de transición donde se sustancian los elementos esenciales para entender de verdad el discurrir de la historia y que esas imágenes estandarizadas de cada momento (que muchas veces nos encontramos en los libros de texto o en las películas) apenas constituyen estereotipos para mentes perezosas, demasiado proclives a dar por sentada la complejidad del mundo que nos envuelve. (more…)

27 abril, 2015

La ruptura de Europa

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 12:31 pm
Tags: , ,

3542-000026Ya lo dejó caer alguien con clarividente criterio: el futuro de Europa se substancia en estos momentos entre los populismos de derechas y los populismos de izquierdas. ¿Estamos abocados, pues, a un oscuro callejón sin salida? Los resultados electorales son cada vez más explícitos y apenas dejan dudas al respecto: en las sociedades del Norte crecen como la espuma la xenofobia y la intolerancia, a lomos de una incómoda pero muy real percepción de amenaza hacia un privilegiado modo de vida que ha beneficiado durante décadas a las clases medias; en las del Sur, se extiende el convencimiento inapelable de que las reglas de juego que han conducido a sus estados a una situación insostenible de deuda y ajustes son abusivas e intrínsecamente injustas y que, por lo tanto, hay que romper la baraja…

Nada nuevo bajo el sol: se trata del eterno conflicto entre el Norte y el Sur, entre pobres y ricos, entre acreedores y deudores (¿entre nómadas y agricultores?). Un conflicto tan antiguo como la propia civilización. Y es ese atavismo, precisamente, no solo el primer escollo a la hora de entender lo que está sucediendo, lo es también en el nivel en que se aportan soluciones para intentar superarlo. En realidad, se trata de un escollo tan arraigado en nuestra cultura que la sola idea de que pueda superarse, o de que deba hacerse, a muchos les resulta disparatada, de un papanatismo rayano en la imbecilidad. Porque, vamos a ver: siempre han existido ricos y pobres, las cosas son así hasta donde alcanza la memoria. ¿De qué puñetas estamos hablando? (more…)

21 diciembre, 2013

Un mundo peligroso

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 9:08 am
Tags: ,

A6B5AKCuando en 1.453 el ejército turco sitió la hasta entonces inexpugnable ciudad de Constantinopla, los eruditos bizantinos no fueron capaces de aparcar siquiera por un momento sus diferencias para centrarse en lo que sin duda era la cuestión más acuciante: la desesperada defensa de la urbe, que reclamaba ínclitos esfuerzos. En lugar de ello, prefirieron dedicar su tiempo a discutir acerca de un asunto cuyas cruentas disputas intelectuales los mantenía del todo absorbidos: dilucidar el sexo de los ángeles. De ahí la expresión “discusiones bizantinas”.

 Hizo falta que el acero afilado del enemigo cayera sobre sus cuellos embutidos en seda para que se dieran cuenta del grado de frivolidad que habían alcanzado. Y me sobrevive la duda de si incluso la terrorífica inminencia de la muerte, representada por un soldado turco con la cimitarra en alto a punto de descargarla sin piedad sobre cualquiera de ellos, sirvió para sacarles del error. Estoy convencido de que muchos aún tuvieron valor para preguntarse cosas como “¿a qué viene semejante ultraje?”

 Este episodio contiene una moraleja devastadora, desgraciadamente aplicable a todos los periodos de la historia, y con más razón al actual. (more…)

4 junio, 2013

La senda del dolor

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 8:00 am
Tags: , ,

latigazos

Aunque definirse como ateo posiblemente permita atraer hacia nuestra persona, casi más por vanidad, una pátina de intelectual moderno, pocos tienen idea de lo superficial que puede resultar semejante etiqueta. Lo cierto es que estamos tan embebidos de la cultura judeo-cristiana que no somos conscientes de hasta qué punto el tuétano de toda nuestra estructura mental está penetrada de sus valores, no obstante la vehemencia y fuegos artificiales con que decidamos negarla.

Uno de los valores más firmemente arraigados de nuestra cultura, con su correspondiente reflejo en nuestra vida cotidiana, consiste en la necesidad de aparejar el dolor y la autoflagelación con la virtud. Existe la extendida creencia, a nivel subliminal, de que si algo duele y hace daño es señal inequívoca de que es bueno. Sin vacilar nos echamos alcohol crudo en nuestras heridas en la seguridad de que el intenso escozor resultante es el que va a curarnos, descartando como inútil cualquier otro tratamiento cuyo efecto sea inocuo desde el punto de vista del dolor físico, cuando puede ser todo lo contrario. Y al revés. Solemos mirar con recelo todo aquello que nos produce placer o se lo produce a los demás. (more…)

Blog de WordPress.com.