El jardín del exilio

16 septiembre, 2017

La verdad del sufrimiento (y de todas las crisis habidas y por haber)

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 9:39 pm
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Piedra en el camino IIAfirmaba Buda Gautama allá por el 500 a.C. que los seres humanos en su afán de procurarse la felicidad terminaban, paradójicamente, por generar aún más sufrimiento, un poco al estilo de la Ley de Murphy. Esto es así, según él, porque esa búsqueda infatigable generalmente está teñida de egoísmo, una especie de ceguera intelectual cuyo extremismo nos lleva a pensar que nuestro yo no posee ninguna conexión con el yo de los demás y con el mundo que ilusoriamente pensamos existir «fuera» de nosotros. Así pues, la raíz del sufrimiento consiste en la satisfacción de los deseos de un yo que está convencido de que solo debe rendir cuentas a sí mismo y que todo lo demás puede quedar en segundo plano o directamente ser mandado al cuerno.

De haber podido es casi seguro que el bueno de Gautama habría puesto como ejemplo mejor acabado de su doctrina, en sentido negativo, la situación a que nos ha abocado el capitalismo actual, con su individualismo feroz, su delirante sentido de la competitividad y su curioso concepto de «externalidad» para calificar los daños colaterales que provoca su irresponsable actividad. Su objetivo es la satisfacción máxima que cada uno sea capaz de procurarse, al precio que sea. Es decir, al precio de la oferta y la demanda… que no suele incluir las demandas del medio ambiente, de las especies amenazadas o de los miles de seres humanos que pasan hambre o subsisten en entornos devastados por la guerra.

Todavía hay quien se asombra de la increíble capacidad de supervivencia demostrada por el capitalismo. En los años sesenta del siglo pasado algunos miembros de la élite capitalista entraron en pánico, el movimiento contracultural que empezó a gestarse entonces parecía amenazar el estructurado sistema de valores imperante y, en consecuencia, la privilegiada posición en la que estaban instalados. Si la gente se dedicaba a drogarse y a hacer el amor, ¿quién iba a trabajar y mantener todo el tinglado? La historia se encargó de evidenciar que no había nada que temer. La rebeldía, el hippismo, el ecologismo, el naturalismo y muchas otras corrientes se convirtieron en productos de consumo masivo; la experiencia vivida —los sueños y aspiraciones de una generación que se atrevió a imaginar un mundo distinto— se transmutó en una experiencia producida en la cadena de montaje de una fábrica, empaquetada y puesta a la venta en cualquier tienda a precio de saldo. (more…)

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8 enero, 2017

No, la renta básica no te va a caer del cielo

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 10:25 pm
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multinacionalesNunca se dirá lo suficiente para combatir esa autocomplacencia a la que tiende de forma irremisible el ser humano, como si de una droga anestésica se tratara. La autocomplacencia no es más que otra manifestación de ese pensamiento débil distorsionado del que les hablaba en mi anterior artículo. Seguimos en las mismas. Y seguiremos.

Al rebufo de los modismos informativos —ya se sabe cómo funciona la industria de consumo mediática—, en los últimos tiempos ha tocado hablar de la amenaza de los robots y la utomatización y el modo en que nos van a quitar el empleo. Pero, nada, ya han salido los de siempre a tranquilizarnos, no hay nada de qué preocuparse. La lógica que siguen estos especímenes autocompacientes es muy sencilla, de hecho son verdaderas auotridades del reduccionismo ramplón. La idea es esta, les va a encantar:

Sí, van a venir los robots, sí, nos van a quitar el empleo, pero, ¡amigo!, si eso sucede, si todos nos quedamos sin trabajo y sin ingresos con los que consumir ¿quién le va a comprar los productos a los ricos, a las multinacionales o a los dueños del capital? ¡Ajá!, están atrapados, pobrecillos —hasta empiezan a darnos lástima, ¿verdad?—, no les va a quedar más remedio que repartir un buen bocado de su riqueza para que el sistema siga funcionando, porque si no, ¡aaamigo!, el chiriguito se viene abajo. Y eso ellos no lo desean, no son tontos, ¡a que no!, por eso se verán abocados al callejón sin salida de impulsar, ellos, así alegremente, una renta básica universal (en adelante RBU). Bum, solucionado. Y, lo mejor de todo: nosotros no vamos a tener ni que movernos del sofá, caerá tan oportunamente como el agua de mayo. Luego de lo cual ingresaremos en una especie de Shangri-La donde todos seremos felices y comeremos perdices (seguramente congeladas, trituradas con piel y hueso y embutidas en dos rodajas de pan rancio del McDonald’s) y bla bla bla… (more…)

27 agosto, 2016

Las tres caras de los transgénicos

Filed under: Articulos — Iván Bethencourt @ 1:33 pm
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TransgénicosLa vida es un milagro de proporciones épicas. Viene abriéndose paso desde hace cientos de millones de años ante un mundo que la pone constantemente a prueba. La extraordinaria presión a la que está sometida por los estrictos dictados de la supervivencia la conmina a adaptarse sin paliativos, a abrirse a posibilidades insospechadas, a mezclarse, innovar, explorar a tientas caminos desconocidos, fracasar, volver a empezar, dar saltos evolutivos desconcertantes o llegar hasta el límite de sus fuerzas con tal de lograr un equilibrio precario con el entorno. Porque, al final, no existe nada más precario que la propia vida. Ni más precioso.

Las cosas no suceden porque sí. Los organismos vivos liberan todos los días millones de mutaciones genéticas que son filtradas por el fino colador de la supervivencia de las especies. Solo unas pocas mutaciones sobreviven y arraigan; es necesario que una misma mutación se produzca en varios organismos a la vez y que esta, en un espacio muy determinado, genere en sus descendientes una inesperada ventaja competitiva. Es como si habláramos de un gigantesco experimento científico basado en un procedimiento aleatorio y casi infinito de ensayo-error. En cierto sentido, la vida se asemeja a esa voluntad ciega y arrolladora que describía Schopenhauer. No hay una antorcha que guíe su camino, la vida progresa dándose cabezazos contra un muro.

Ahora bien, ¿cuál es el problema de consumir un alimento al que se le ha introducido una mutación genética, un alimento transgénico? Todos los alimentos han llegado hasta su estado actual a través de millones de mutaciones, por tanto resultaría difícil esperar que alguien elija objetar precisamente esta circunstancia a la hora de consumir un alimento. Pero, sí, contra todo pronóstico es lo que sucede. Así que, de una vez: ¿cuál es el problema? Se dice que los transgénicos producen cáncer u otros efectos adversos para la salud, o incluso que pueden provocar mutaciones genéticas inesperadas en nuestros hijos. «¡Pero si le ponen proteínas del cerdo a los cereales!», se escucha comentar por ahí. No obstante, si comemos cereales y no nos hacen daño, y comemos carne de cerdo y no nos hace daño, ¿por qué vamos a suponer que una combinación ínfima de ambos nos va a perjudicar? No. La suposición de que los transgénicos de algún modo menoscaban nuestra salud no tiene ninguna base científica. Ninguna. (more…)

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